Tras semanas de protestas en Bolivia, el presidente boliviano, Evo Morales, anunció su renuncia este domingo, informaron medios de prensa.


La renuncia de Evo Morales llegó horas después de que anunciara que iba a convocar a elecciones nuevamente presionado por una auditoría internacional que descubrió que los resultados de las elecciones del mes pasado no podían validarse debido a «graves irregularidades».

A pesar de las acusaciones contra Evo Morales tras las elecciones el 20 de octubre, él se declaró ganador reeligiendose a otro mandato.

Entre las irregularidades se denunciaron fallas en la cadena de custodia de boletas, alteración y falsificación de material electoral, redirección de datos a servidores no autorizados y manipulación de datos, dijo entonces la OEA.

«Las manipulaciones al sistema informático (utilizado en las elecciones) son de tal magnitud que el Estado boliviano debe investigarlas profundamente para llegar al fondo (de este tema)», dijo la OEA, en parte.


La organización recomendó nuevas elecciones bajo el paraguas de «nuevas autoridades electorales para ofrecer un proceso confiable».

Morales dijo que renunció «por el bien del país», que ha sido sacudido por las protestas en los días posteriores a las elecciones del 20 de octubre.

Además de Evo Morales, otros oficiales del gobierno siguieron su renuncia.